Txikien Dantzaldia

Desde 1995 la Sociedad Berriztasuna viene organizando el “Txikien Dantzaldia, Noble Villa de Portugalete” a principios del mes de Junio. Desde el origen, la intención es la de difundir la práctica de nuestro folklore entre los más pequeños, ofreciendo a los grupos de Euskalherria un punto de encuentro común que haga posible esta idea.

Desde sus inicios, las estadísticas de este Txikien Dantzaldia son muy destacables. Sus dos primeras ediciones fueron íntegramente emitidas por ETB-1. Han pasado ya por las numerosas ediciones de este festival, mas de cinco mil quinientos niños repartidos en más de 120 grupos de toda Euskalherria y para los que se han elaborado el mismo número de comidas. Se han entregado más de cinco mil bocadillos y refrescos y más de cincuenta personas, entre preparadores y monitores, se encargan de la organización cada año. Estas cifras dan una idea de la magnitud que adquiere la organización de este evento. Gracias a la colaboración de txokos y sociedades y de ciudadanos anónimos, conseguimos que cada año sea una realidad.

Un Festival de Danzas que se desarrolla durante la mañana por las calles y plazas de Portugalete y por la tarde, a las 17:30 Hrs. en el escenario situado en el Campo de San Roque.

En todas las ediciones, el Txikien Dantzaldia ha concitado la presencia en la Villa de más de 300 txikis, procedentes de todos los territorios, dando la oportunidad a la cantera de estos grupos a presentar sus mejores galas, siendo este Txikien Dantzaldia uno de los pocos que se desarrollan en Euskalherria.

El programa de esta jornada viene marcado por el recibimiento en el Ayuntamiento sobre el mediodía, realizándose posteriormente una preciosa “kalejira” por las calles jarrilleras con los grupos participantes, acompañados por una comparsa de gigantes, varios grupos de triki-trixa y fanfarrias, demostrando lo mejor de su folklore. Todo ello hasta la hora de comer, para lo que se cuenta con la imprescindible colaboración de Txokos y Sociedades portugalujas; después el Dantzaldi con entrada gratuita. Tras la actuación, los txikis retornan a sus puntos de origen, habiendo inundado durante toda la jornada las calles de la villa con un precioso ambiente folklórico festivo.